Periodismo Sin Maquillaje
octubre 27, 2026

Tarifas, subsidios e inversiones en el sector eléctrico

Francesco Zaratti

La Paz, 15 de octubre de 2026 – En las últimas semanas, el sector eléctrico ha estado en el centro de la noticia. Primero, por el proyecto de ley presentado ante la Asamblea Legislativa (véase el Newsletter N.º 25), una de cuyas finalidades es atraer inversiones para la generación eléctrica con fuentes renovables; luego, por el anuncio de la impostergable eliminación del subsidio al gas entregado a las termoeléctricas; y, finalmente, por el ajuste de tarifas eléctricas determinado mediante el Decreto Supremo 5750 del 13 de octubre. Tarifas, subsidios e inversiones son tres conceptos relacionados con la modernización del sistema eléctrico, un proceso indispensable para evitar una crisis similar a la que actualmente se vive en el sector de hidrocarburos (véase el Newsletter N.º 19 sobre «las dos piernas» de la energía de Bolivia). Es fundamental comprender la estrecha relación de estos tres conceptos. La tarifa que paga el usuario doméstico se compone de varios elementos (algunos de los cuales están calculados en dólares) vinculados sustancialmente a la generación, la transmisión y la distribución. La base de la tarifa es la generación, cuyo «costo nivelado» (LCOE, por sus siglas en inglés) varía según la fuente. Para lograr una diversificación sostenible de la matriz de generación eléctrica, se busca que los LCOE no sean dispares y que puedan competir entre sí sobre la base de la eficiencia y la escala de generación. Sin embargo, en Bolivia los LCOE se encuentran distorsionados por el subsidio que recibe el gas destinado a las termoeléctricas —el cual se otorga a la quinta parte del precio de exportación—. Son estas plantas las que fijan la base sobre la cual se calcula la tarifa, independientemente del LCOE de las demás fuentes. Únicamente bajo esta distorsión cobra sentido la afirmación de que «la electricidad generada con fuentes renovables es cara». En consecuencia, la tarifa eléctrica experimentará un incremento real para el usuario una vez que dicho subsidio sea eliminado. Una posible objeción al aumento de la tarifa tras la eliminación del subsidio al gas podría ser: «Pero incluso con el subsidio, las generadoras basadas en fuentes renovables (hidroeléctrica, solar, eólica, etc.) siguen produciendo, vendiendo y obteniendo ganancias. ¿Por qué, entonces, deberían subir las tarifas?». Aquí es donde entra en juego el tercer concepto: las inversiones. El objetivo de suprimir el subsidio no es incrementar las tarifas ni asfixiar al usuario, sino nivelar los costos de generación de las distintas fuentes. Si la base de cálculo de la tarifa asciende, la tarifa final también lo hace, y es precisamente esa diferencia la que posibilita nuevas inversiones, económicamente rentables, en energías renovables. Se ha calculado que un LCOE conjunto para todas las generadoras de 55 (± 5) $/MWh haría viables nuevos proyectos de generación basados en fuentes renovables. Actualmente, el LCOE termoeléctrico es de 42 $/MWh con gas subsidiado, recurso que, además, se está agotando. Sobra decir que estos nuevos proyectos —que requieren diversos plazos de ejecución— resultan indispensables para evitar que la crisis de los hidrocarburos se transforme en una crisis eléctrica, caracterizada por interrupciones del servicio y apagones prolongados. Asimismo, estas iniciativas son necesarias para disminuir la dependencia del gas en la generación eléctrica, la cual ha alcanzado una relación de 70 % de energía termoeléctrica frente a un 30 % de renovables. Esto ocurre debido a que el crecimiento de la demanda supera el nuevo aporte de las fuentes renovables, obligando a cubrir el déficit con una mayor generación termoeléctrica. En resumen, la nueva ley de electricidad, la eliminación del subsidio al gas para las termoeléctricas y un ajuste moderado de las tarifas constituyen tres pasos imprescindibles hacia la seguridad eléctrica y una mayor autonomía energética del país. Un paso a la vez, pero con firmeza y en la dirección correcta. Saludos y salud Francesco