Periodismo Sin Maquillaje
noviembre 1, 2026

Rodríguez Veltzé dice que «el mar se perdió en la guerra», no en La Haya

LA PAZ, 1 Nov (PSM).- El expresidente boliviano Eduardo Rodríguez Veltzé considera que Bolivia no debe dar por cerrada su reivindicación marítima y cuestiona que los sucesivos gobiernos hayan relegado el análisis del fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de 2018, que, según sostiene, reconoció que existe una controversia pendiente con Chile que ambos países deben abordar.

«El mar se perdió en la guerra y se perdieron muchas oportunidades de lograrlo. Este es un episodio más», afirmó Rodríguez Veltzé, al programa Sin Maquillaje con Mery Vaca, emitido el viernes 30 de octubre.

Rodríguez Veltzé fue agente de Bolivia ante la CIJ en la demanda marítima y el litigio por las aguas del Silala.

El exmandatario sostiene que la sentencia de La Haya no significó el cierre definitivo del asunto. Aunque el tribunal rechazó que Chile tuviera la obligación jurídica de negociar un acceso soberano al océano Pacífico, reconoció que ambos países mantienen una diferencia histórica de interés común que pueden seguir tratando, según Rodríguez Veltzé.

«La Corte no ha sellado nada, no ha sellado ni el tema marítimo», insistió, refiriéndose también a la demanda del Silala.

Rodríguez Veltzé gobernó Bolivia entre el 9 de junio de 2005 y el 22 de enero de 2006 y fue embajador en La Haya entre julio de 2013 y noviembre del 2019.

A su juicio, uno de los principales problemas posteriores al fallo ha sido la ausencia de una instancia boliviana que reúna a los protagonistas de la demanda, exdiplomáticos, abogados y especialistas para evaluar lo ocurrido y definir una política de Estado. Destacó que Chile conformó una comisión multipartidaria para hacer seguimiento a la relación bilateral, mientras Bolivia no ha impulsado un espacio equivalente.

Por ello, valoró el reciente acercamiento entre los presidentes Rodrigo Paz y José Antonio Kast, pero advirtió que la relación con Chile no debe limitarse a los asuntos comerciales y de seguridad. También debe incluir la cuestión marítima, la situación de los bolivianos que viven en ese país y la cooperación sobre recursos compartidos.

Kast estuvo en Bolivia en una visita de Estado el 16 de octubre, fecha en la que se suscribieron acuerdos en 11 temas, pero ninguno de ellos referido al mar, que quedó pendiente para el Mecanismo de Consultas Políticas, entre ambas cancillerías.

Silala, sin vencedor

Respecto al Silala, Rodríguez Veltzé defendió que la CIJ no declarara un vencedor jurídico, puesto que los estudios científicos presentados por ambos países coincidieron en que se trata de un curso de agua internacional.

Recordó que Chile fue quien presentó la demanda y cuestionó que un asunto que, a su juicio, podía resolverse mediante cooperación terminara en un litigio.

Justicia en crisis

Además, el expresidente extendió su diagnóstico a la justicia boliviana, cuya crisis calificó de «terminal y anunciada».

Consideró que la corrupción y la vulnerabilidad del sistema responden a problemas estructurales, entre ellos la falta de presupuesto, normas actualizadas, independencia en la selección de autoridades y una política criminal que defina las prioridades del Estado.

«Bolivia necesita tener una política criminal», afirmó, al advertir que el debate sobre seguridad no puede reducirse al narcotráfico ni traducirse automáticamente en más cárceles, tal como se desprende de las acciones emprendidas tras la emisión de una lista de ciudadanos sancionados por EEUU.

«No nos cuenten desde el Escudo de las Américas que el problema solo es el narcoterrorismo para saber por qué la gente está en la cárcel», expresó.

Rodrigo, perdiendo legitimidad

Sobre el primer año de Rodrigo Paz, señaló que la legitimidad electoral del mandatario se está debilitando por la falta de resultados y de conducción política. A su juicio, el Gobierno y la Asamblea Legislativa están atrapados en una confrontación que no responde a las demandas ciudadanas de empleo, salud, educación y justicia.

Rodríguez Veltzé considera que el presidencialismo boliviano concentra demasiadas atribuciones en el jefe de Estado y que la gobernabilidad exige acuerdos amplios. Por ello, pidió a Paz convocar a los líderes políticos para construir una hoja de ruta común.

«Cada partido, cada líder está buscando posiblemente un interés más particular que el interés general de los bolivianos», concluyó.

Mira/escucha el podcast completo en una charla profunda con la periodista Mery Vaca: