El nuevo cónsul boliviano en Chile apuesta por más exportaciones en la nueva etapa de la relación bilateral
El nuevo cónsul general de Bolivia en Chile, el economista Flavio Escóbar, apostó por el crecimiento de las exportaciones nacionales para reducir el desequilibrio comercial entre ambos países en la nueva etapa que viven tras la reciente visita del presidente chileno, José Antonio Kast, a su homólogo boliviano, Rodrigo Paz.
“Yo creo que hay una oportunidad muy interesante para Bolivia porque el mercado chileno valora el producto boliviano. Yo he estado conversando, por ejemplo, con exportadores de carne en Santa Cruz y la carne está preparada para ser exportada”, afirmó Escobar en el programa Sin Maquillaje, con Mery Vaca, que difunde Brújula Digital.
Agregó que un grupo empresarial está listo para exportar limones, que hay oportunidades para el café y otros productos agroalimentarios e incluso planteó la posibilidad de que Bolivia exporte agua destinada a la producción y la minería en el norte de Chile.
“Bolivia tiene mucha agua (…) y Chile tiene muy poca agua y necesita esa agua”, sostuvo.
En general, la condición para que Bolivia aumente sus exportaciones es que pueda cumplir los requisitos sanitarios, garantizar volúmenes suficientes y contar con la logística necesaria para entregar su producción a tiempo.
“Si nosotros llegamos a cumplir los requisitos que exige Chile para ingresar en su mercado, estamos preparados prácticamente para ir a cualquier país”, apuntó.

El desequilibrio
Históricamente, la relación comercial bilateral ha sido desfavorable para Bolivia. En 2025, las exportaciones bolivianas a Chile disminuyeron un 8 % respecto al año anterior, mientras que las importaciones crecieron un 28 %, según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
En la gestión pasada, Bolivia exportó productos por un valor de 120 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 773 millones de dólares. El déficit comercial se situó en 653 millones de dólares.
Para Escóbar, revertir esa situación requiere tanto un esfuerzo empresarial como mejoras institucionales.
Advirtió de que Bolivia debe fortalecer sus controles fitosanitarios, elevar su capacidad productiva y resolver problemas internos de transporte, entre ellos los bloqueos de carreteras que impiden que las mercancías lleguen a los puertos de exportación.
En ese sentido, subrayó los avances para modernizar el Acuerdo de Complementación Económica 22 (ACE-22), cuyos términos de referencia fueron suscritos durante la reciente visita de Kast a La Paz.
Escobar destacó también las oportunidades de integración minera y energética, así como los acuerdos para que el oleoducto Sica Sica-Arica haga posible la importación de crudo para su refinación en Bolivia, ayudando a la provisión de combustibles.
Entre los proyectos también mencionó un corredor de fibra óptica que conectaría Chile con Brasil a través de Bolivia, con potencial para mejorar la calidad de las conexiones y facilitar el intercambio de datos entre empresas y usuarios.
Sobre las maderas bolivianas decomisadas e incineradas en Arica por una supuesta vinculación con el narcotráfico, Escobar afirmó que ambas cancillerías mantienen conversaciones y consideró que las decisiones judiciales chilenas de frenar las quemas y realizar nuevos análisis permiten reconducir el caso “en la dirección correcta”.
El cónsul consideró que la cooperación minera con Chile puede contribuir al aprovechamiento de los recursos bolivianos y a la apertura de nuevos mercados. Para ello, planteó la necesidad de desarrollar capacidades técnicas y ampliar las opciones de acceso a puertos del Pacífico que permitan exportar una mayor producción.
La cuestión marítima
Respecto a las diferencias históricas entre ambos países, Escóbar sostuvo que la reivindicación marítima boliviana sigue vigente y debe tratarse en el Mecanismo de Consultas Políticas, cuya reactivación está prevista para el 20 de noviembre.
“Este tema está en nuestra Constitución, ni se esconde ni se oculta. Sin embargo, como dice el propio presidente Paz, esto no debe ser un ancla”, sostuvo Escóbar.
En ese sentido, subrayó que “Bolivia no renuncia a su historia, no renuncia a sus derechos y no renuncia al diálogo”.
En 2018, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, sentenció que Chile no tiene la obligación legal de negociar la reclamación marítima de Bolivia, que perdió su acceso soberano al océano Pacífico en la guerra de 1879.
Desde entonces, los gobiernos bolivianos han sostenido que ese fallo no cierra las opciones de diálogo entre La Paz y Santiago sobre el tema.
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