Proyecto de eutanasia abre debate sobre la falta de cuidados paliativos en Bolivia

1 Nov (PSM).- El proyecto de ley que busca legalizar la eutanasia en Bolivia ha puesto sobre la mesa del debate no solo el derecho de los pacientes a decidir sobre el final de su vida, sino también las deficiencias del sistema de salud para aliviar el sufrimiento de quienes padecen enfermedades incurables.
El tema fue abordado en el programa Sin Maquillaje con Mery Vaca, en fecha 20 de octubre, con la participación del escritor Willy Camacho y los diputados Diego Bráñez y Cecilia Vargas. Los tres coincidieron que no existen cuidados paliativos en Bolivia o que son muy deficientes.
“El sistema de salud actual no brinda lo paliativo que necesitan las personas”, advirtió la diputada y médica Cecilia Vargas.
La propuesta, presentada por el diputado Diego Bráñez, plantea regular los cuidados paliativos, la muerte digna y la eutanasia. El legislador sostiene que la sociedad debe discutir una práctica que, según afirmó, ya ocurre de manera clandestina en el país. “El hecho de que como sociedad decidamos no hablar sobre este tema no significa que no está ocurriendo en nuestro país”, dijo.
Bráñez asegura que el 80 % del proyecto está dedicado a los cuidados paliativos y que la eutanasia sería una opción voluntaria, sujeta a requisitos médicos y psicológicos.
La iniciativa contempla que dos profesionales certifiquen la enfermedad, que el paciente tenga capacidad para decidir y que ratifique su solicitud después de un periodo de reflexión de 15 días. También establece la posibilidad de revocar la decisión y reconoce la objeción de conciencia de los médicos.
El debate, sin embargo, expuso una dificultad previa: la falta de atención adecuada para controlar el dolor.
Camacho relató que su padre, enfermo de cáncer de próstata que hizo metástasis en los huesos, pasó sus últimos meses con dolores intensos. La familia no consiguió morfina para aliviarlo. “Mi padre nunca recibió morfina, nunca. No hubo forma”, contó.
Camacho relató que su padre se quitó el oxígeno y murió después de expresar que no quería seguir viviendo en esas condiciones. “Él quiso irse como era él, vital”, recordó.
Vargas, quien manifestó su respaldo personal a la eutanasia, pidió distinguirla de los cuidados paliativos, que buscan mejorar la calidad de vida y reducir el dolor; mientras que la eutanasia, explicó, responde a la decisión de un paciente que ya no quiere continuar viviendo. A su juicio, ambas cuestiones requieren atención, pero podrían tratarse en proyectos separados para evitar confusiones.
La legisladora también señaló que existe una norma ministerial sobre cuidados paliativos, pero que no se cumple en el sistema público ni en la seguridad social. La disponibilidad de medicamentos, las dificultades de importación y los recursos económicos limitados agravan el problema.
La discusión incluye posiciones religiosas contrarias a la eutanasia. La Conferencia Episcopal Boliviana defendió el acompañamiento y los cuidados frente a la posibilidad de acelerar la muerte. Camacho, por su parte, sostuvo que las creencias personales no deberían imponerse sobre la voluntad de quien sufre.
El proyecto permanece en revisión en la Comisión de Constitución de la Asamblea Legislativa. Sus impulsores y Vargas coincidieron en la necesidad de ampliar la discusión y escuchar a los sectores médicos y sociales. La cuestión de fondo, como resumió Camacho, es cuánto debe esperar una persona que padece un dolor extremo para recibir alivio.
El debate sobre el tema de la eutanasia adquirió más exposición pública desde que Aldrin Ichuta, un paciente con cáncer terminal en los huesos, la exigiera públicamente desde su lecho de enfermo, mientras cuenta el dolor que padece cada día.
Puedes ver el programa completo en el siguiente enlace:
